Loca de lunas y jugo de ciruelas...


viernes, 9 de febrero de 2007

El Click

Sucedió en la tarde del día 20 de Mayo de 1997.
Son esas cosas que te toman por sorpresa... ni siquiera pude imaginar que cambiaría mi vida.
Estaba en la casita del fondo husmeando cosas que hay abandonadas, que ya no se usan, fotos viejas... recuerdos. De repente los vi... una generosa cantidad de LP’s que un tío mío nos dio para que cuidáramos.
Me puse a revisar... había cosas interesantes: Charly, Serú, Queen, Pedro Aznar, Supertramp, Pink Floyd, The Police, etc... Con un viejo “Centromusical” que teníamos mi hermano y yo, me puse a escuchar de cada disco las canciones que me gustaban, bue, la típica “una que sepamos todos”.
Hasta que llegué a un disco, el primero de esa banda que encontraba entre toda esa discoteca, un LP color azul, doble, en la tapa había 4 tipos asomados desde un balcón mirando para abajo, barbudos y peludos ellos... “Los conozco!” Pensé... después me puse a leer: “Los Beatles / 1967-1970”.
Lo abro... leo los títulos de las canciones tratando de encontrar una conocida... “Strawberry Fields” “All you need is love” “Hey Jude” “Let it be” “Ob la di Ob la da”, hasta ahí llegaba mi conocimiento Beatle entre todas las canciones que figuraban en ese disco... Por supuesto las escuché... si eran las conocidas!!! Pero me llamó la atención, entre todas esas canciones, un título, una frase. Como jugando con mi cabeza, me llamaba para escucharla. Como obediente que soy, la escuché.
“A day in the life” la canción.
Apenas escuché la voz de John Lennon se me hizo piel de pollo, mis ojos se llenaron de lágrimas y quedé en un estado de mutismo total. No podía creerlo... ¿Cómo había vivido 16 años de mi vida sin haberme cruzado nunca con esa canción? ¿Cómo pude no haberme interesado hasta ese momento por Los Beatles?
Mientras sentía la música meterse por cada milímetro de mi piel, en mi cabeza, en mis oídos, en mi Sistema Nervioso!!! Fue ahí... y juro que es verdad que sentí ese Clic. Fue un quiebre, una puerta que se abrió dentro dentro de mi cerebro.
Nada volvió a ser como antes, una canción cambió totalmente mi manera de pensar, de decir y también de escuchar música. Una canción, esa canción y su autor John Lennon supieron como llegar hasta los lugares más recónditos de mi ser.
Nada volvió a ser igual para mí... nunca imaginé hasta ese momento que la música podía hacerme sentir todo eso. Es como que se ve todo más claro y hasta podría decir que “me entiende” cuando nadie más lo hace...Nada más que eso... Gracias... a John Lennon por haberme cambiado la vida y haber hecho lo que considero yo, la música más hermosa que he escuchado.